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Reseña:
El
poder y la gracia de Dios son tan grandes que pueden sanar a cualquier persona de sus
padecimientos, dolencias y enfermedades.
Jesús mostró las evidencias de que EL era el CRISTO y de la venida del
reino de Dios, con poder, a través de los milagros que hacía. Pero
El concepto Bíblico
de sanar va mas lejos que la simple cura física.
Dios nos prometió en Isaías, capítulo 53, versículo 5, la curación de nuestras
almas, eternamente y para siempre, a través del sacrificio que hizo en la cruz su Hijo unigénito:
"Mas
él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados, el
castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros
curados".
Igualmente
en el Evangelio de Juan, capítulo 5, versículo 8, Cristo, aunque nos
vea enfermos, nos pregunta:
¿Quieres
ser sanado? Es una pregunta que requiere una respuesta de tu
voluntad y de tu fé, porque sin fé es imposible agradar a Dios.
¿Crees tú en
Cristo Jesús como tu Señor, Salvador y Sanador?
Si es así,
entonces tenemos el poder de lo alto para cambiar nuestras rutinas mundanas, vicios, y pecados, que
a veces son los causantes de nuestros padecimientos. Cristo nos
puede sanar, dar la voluntad para que no pequemos, darnos poder de lo
alto a través del Espíritu Santo, pero al mimo tiempo nos dice:
"Mira,
has sido sanado, no peques más, para que no te venga alguna cosa peor"
Juan 5:14.
La
primera sanación que necesitamos es la de nuestras almas porque, que
provecho tendría el ser sanados en este mundo pero perder nuestras
almas eternamente y para siempre. Dios nos promete en Juan 3:16 la
vida eterna de nuestras almas:
"Porque
de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su hijo unigénito, para
que todo aquel que en él cree no se pierda, más tenga vida eterna".
Muchas
de nuestras enfermedades son el resultado de nuestro estilo de vida,
vicios, emociones, tensiones, miedos, pesares, envidias, resentimientos,
odio, etc. El fumar y el consumir bebidas alcohólicas sin medida,
pueden traer consecuencias devastadoras. Igualmente, la mala
nutrición, la falta de ejercicio, y el mal dormir pueden ocasionarnos
enfermedades y problemas físicos. En otros casos, una persona
puede sencillamente ¡estar enferma de la vida cotidiana y necesita una
regeneración -- aceptar a Jesucristo, para que las obras de Dios se
empiecen a manifestar en la persona! En Juan 9:3 vemos este caso:
"No
es que pecó este, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se
manifiesten en él".
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Hay diferentes maneras de recibir la sanación:
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Dios
puede sanar nuestras almas y nuestro ser a través del "Nuevo
Nacimiento".
De otro modo no podríamos entrar en el "Reino de Dios" y
recibir de su gracia.
En el capítulo 3, versículo 3 del Evangelio de Juan, Cristo nos dice:
"De cierto, de cierto te digo, que el que no
naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios".
Cuando una persona acepta a Jesucristo, nace de
nuevo espiritualmente, el Espíritu Santo tiene que entrar en él (leer el capítulo 3 del Evangelio de Juan).
Cuando esto ocurre, las cosas viejas pasan, son borradas, y todas son hechas nueva..."para
que todo aquel que en El cree no se pierda, mas tenga vida eterna".
Juan 3:15
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Dios
sana a través de la confesión de nuestros pecados.
Muchos
Cristianos viven miserablemente, debilitados, y enfermizos por su
desobediencia y pecados sin confesar. Tales personas pueden ser
sanadas si lidiaran con sus pecados y estilos de vida.
En el libro de los Salmos
leemos:
"Él
es el quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus
dolencias".
Salmos 103: 3-4
"Si en mi corazón
hubiese yo mirado a la iniquidad, El Señor no me hubiera escuchado.
Más ciertamente me escuchó Dios; atendió a la voz de mi súplica".
Salmos 66:18-20
Sin duda alguna que las maravillas de Dios se manifiestan todos los días
y la Biblia contiene muchos ejemplos acerca del poder sobrenatural de
Dios y de los milagros hechos por EL, Cristo Jesús, y otras personas
como los apóstoles y profetas. Cristo nos dijo que otros podrían
hacer las cosas que el hizo, y hasta mayores que ellas.
Nosotros podemos experimentar éste
poder en éste momento:
Pero
Pida con Fé...
"Pero
pida con fé, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda
del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.
No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor".
Santiago 1:6-7
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Ore usted y pida que otros justos oren por usted también:
"¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración.
¿Está alguno alegre? Cante alabanzas. Está alguno enfermo
entre vosotros? Llame a los ancianos (obispos, presbísteros,
pastores, sacerdotes o líderes espirituales) de la iglesia, y oren por
él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Pues la oración
de fé salvará al enfermo, y el Señor lo levantará y si hubiere
cometido pecados, le serán perdonados. Confesaos vuestras ofensas
unos a otros, y orad unos por otro, para que seáis sanados. La
oración eficaz del justo puede mucho". Santiago 5:13-16
Pero
¿quién conoce la sabiduría, soberanía, voluntad, y propósito de
Dios?
"Porque
mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis
caminos, dijo Jehová". Isaías
55:8
Dios
siempre responde a nuestras oraciones. Pero por razones que
nosotros no entendemos, Dios a veces sana a quienes se lo piden y a
veces no. Este fue el caso del Apóstol Pablo que podemos leer en
2 Corintios 12:7-10.
"Y
para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente,
me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me
abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual
tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mi y me ha dicho: Bástate
mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad".
Por tanto, de buena gana me gloriaré
más bién en mis debilidades, para que respose sobre mi el poder de
Cristo.
Gloriémonos
nosotros también en Cristo en cualquier circunstancia en que estemos.
Solamente aceptemos que la gracia de Dios se manifiesta todos los días en
nuestras vidas. Solamente el hecho de estar vivos y respirar el aire
que el provee, nos recuerda que es Dios el que está en control. Y no
dudemos en saber que El nos responderá siempre.
Que
Dios los bendiga!
Segundo Jorge Espinosa
Pasajes Bíblicos Usados:
- Isaías 53:5
- Juan 5:8
- Juan 5:14
- Juan 3:16
- Juan 9:3
- Juan 3:3
- Juan 3:15
- Salmos 103:3-4
- Salmos 66:18-20
- Santiago
1:6-7
-
Santiago
5:13-16
-
Isaías
55:8
-
2 Corintios 12:7-10
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